
Van pasando los días y cada vez voy más perdiendo la esperanza de que regresarás, tal vez exageré un poco ya que llevo tan solo 18 días sin hablarte e ironicamente teniéndote a una puerta, a tan solo unos metros de mí...
Como quisiera poder abrazarte, besarte, decirte que eres mi vida y expresarte cuanto te quiero... Un muro de orgullo y decepciones nos aparte de estas distancias tan cortas... nos separa un sentimiento o varios llenos de amor, resentimiento, cariño, ira, perdón, rabia. Todos los días pienso en la manera de poder lograr algún día hacer que sientas o que por lo menos comprendas como me siento, el que ría, o parezca distraido o ignorándote no quiere decir que no sigas presente en mi corazón como desde aquel día que me miraste por primera vez y me besaste, no lo recuerdo pero fue como si hubieras inscrito tu nombre en mi corazón, tal vez también es por eso que me duela tanto que te hieran, que te hagan daño... A veces me cuesta reconocerme, me cuesta mirarme al espejo porque he tomado sentimientos impropios de mí, impropios de lo que quisiera, impropios del inmenso amor que tengo por tí. Extraño tus palabras, tu sonrisa, extraño todo aquello, todos aquellos detalles que compartiamos juntos, extraño tantas cosas... Y sigues ahí, ahí al lado. me siento cada día desprotegido, ando como si no tuviera alma, como si no tuviera fe y es que sin tu bendición no soy nada. Es increible como curiosamente cuando tengo que empezar a no depender de tí mas dependo, dependo de tu bienestar, dependo de tu alegría, de tu calor, de tu beso...
Ahora más que nunca siento que debo hacerte felíz porque te lo mereces, porque tú luchaste por mí todo aquel tiempo, todo aquel tiempo en el cual no podía, no disponía con que recompensar todo aquello que me dabas... Por eso no puedo permitir ni estoy dispuesto a que te hieran, a que te hagan daño, soy bueno gracias a tí, soy persona gracias a tí, soy un maniquí que tú creaste pero siempre habrá algo que me convierta en una persona mala solo una cosa.... y es que toque a lo que más quiero en esta vida, se me nubla la mente y no pienso ni razono, me convierto en alguien que es totalmente ajeno a lo que conoces de mí, todo tiene su explicación, todo tiene una razón de ser y todo tiene un punto débil...
Estás ahí al lado... estás tan solo ahí... como pudiera transmitirte algo de cariño, transmitirte que sigo aquí por tí, que mis días son por tí y que mis actos son por tí... Como expresarte de que cuando lo que es tu vida se aleja es como quedarte sin corazón, es vivir como un saco de huesos que no vale nada... nada tiene sentido, nada....
Tal vez deba marcharme, olvidarme de tí, hacer lo que me queda de vida en otro sitio recoger los pedacitos de corazón que queden y reconstruirlos si pudiera, pero entonces probablemente sentiría que te abandoné y que corres peligro, no podría vivir... Amo nuestra casa, amo llegar a mi nueva casa, siempre llego con la esperanza de verte y de que me sonrias y me abraces, siempre siento esa ansiedad al llegar. Daría lo que fuera por poder compartir contigo mis alegrias... pero son agridulces porque sin que tú lo sepas no vale de nada.
Te extraño.
Para la razón de mi ser, para la ingeniera de mi creación.
Omar Andrés Peña



